Todo es nosotros,
y nosotros somos todo:
un rayo de sol,
una nube cuya sombra súbita
dice que pasa, una brisa que se levanta,
el silencio que llega cuando cesa,
un rostro u otro, algunas voces,
la risa casual entre ellas, que hablan,
y después la noche en que emergen
sin sentido los jeroglíficos rotos
de las estrellas.
.
.
.
Si me empujaste
o impulsaste,
si me amaste
o me dejaste,
me heriste
o me ayudaste.
Fuiste parte
de mi crecimiento
y quiero
agradecerte eso.
Que bonitos
van a ser
los reencuentros…
Se prohíbe
el uso excesivo
de falsas ilusiones,
debido a las roturas
de este desdichado corazón,
no se aceptan
besos vacios,
ni caricias a medias.
Es preciso que firmes
un contrato
de todo o nada,
no me juzgues,
tengo que proteger
los latidos
que me quedan,
¿si yo no los cuido
quién lo hará?
No tengo un caballo
con montura de plata,
y no puedo alardear
un linaje antiguo,
no tengo bienes
ni propiedad,
mas solo
una copa
de miel,
de miel dorada
como el sol.
Es ésta mi sola
propiedad.
Y contra toda
clase de insectos
protejo este único bien,
mi copa colmada de miel.
¡Espera,
hermano mío,
espera…!
Si tienes
en la copa
miel ardiente,
la abeja
incluso
desde Bagdad
volará hasta ti.
El año
no puede ser
tan malo
si estás vos…
NO PASA NADA
Lo único que pasa
cuando alguien te rechaza,
es que la vida sigue
con una incertidumbre menos.
No puedes gustarle
a todo el mundo,
y hasta por eso
hay que estar
agradecido…